Novena en Honor a María Madre del Redentor.

Arquidiócesis de Caracas.
Parroquia María Madre del Redentor.
Novena en Honor a Nuestra Patrona.

Estructura general:
1.- Por la señal de la Santa Cruz…
2.- Oración inicial (para todos los días)

Madre del Redentor, virgen fecunda,
puerta del cielo siempre abierta, estrella del mar,
ven a librar al pueblo que tropieza y quiere levantarse.
Ante la admiración de cielo y tierra,
engendraste a tu santo Creador,
y permaneces siempre virgen.
Recibe el saludo del ángel Gabriel
y ten piedad de nosotros, pecadores.
María Madre del Redentor,
enséñanos a amar a tu Hijo.

3.- Lectura Bíblica.
4.- Reflexión.
5.- Invocaciones.
6.- Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
7.- Oración final (para todos los días)

Madre del Redentor,
llenos de gozo te proclamamos bienaventurada.
Dios Padre te eligió desde siempre
para realizar su designio de salvación.
Tú creíste en su amor y obedeciste a su Palabra.
El Hijo de Dios te quiso como suya,
al hacerse hombre para salvar a la humanidad.
Tú lo acogiste con solícita obediencia y corazón indiviso.
El Espíritu Santo te amó como a su esposa mística
y te colmó de dones singulares.
Tú te dejaste modelar dócil a su acción escondida y poderosa.
Te confiamos la Iglesia que te reconoce y te invoca como Madre.
Confórtala en las dificultades y en las pruebas.
A Ti, Madre del Redentor encomendamos llenos de confianza
la humanidad entera con sus temores y esperanzas.
No permitas que le falte la luz de la verdadera sabiduría.
Guíala en la búsqueda de la libertad y de la justicia para todos.
Dirige sus pasos por el camino de la paz.
Haz que todos encuentren a Cristo, Camino, Verdad y Vida.
Sostén, oh Virgen María, nuestro caminar en la fe y
alcánzanos la gracia de la salvación eterna.
¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Madre de Dios y
Madre nuestra, María!
San Juan Pablo II

Primer Día. Oremos por la Iglesia.
Oración inicial de todos los días.
Lectura Bíblica. Del santo Evangelio según san Lucas (1, 26-38).
Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin». María respondió al ángel: « ¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?» El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para Dios». Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel dejándola se fue. Palabra del Señor.
Reflexión.
El Sí de la Virgen, Madre del Redentor, cambia el curso de la historia y es al mismo tiempo un signo de esperanza. A imitación de nuestra Madre, la Iglesia debe estar siempre dispuesta a vivir su vocación de servicio, atenta a la palabra de Dios y proclamando con valentía la grandeza de Jesucristo.
Invocaciones.
Pidamos las gracias y bendiciones que deseamos obtener.
R: Te lo pedimos Señor
1.- Por la Iglesia universal para que viva con fidelidad y valentía el mensaje del Evangelio. Roguemos al Señor.
2.- Para que la iglesia viva plenamente la opción por los más pobres y necesitados, siendo instrumento de Justicia y de Paz. Roguemos al Señor.
3.- Para que siendo una Iglesia en Salida trabajemos en la construcción del reino de los cielos, dando testimonio de nuestro bautismo. Roguemos al señor.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
Oración final para todos los días.

Segundo Día. Oremos por la Familia.
Oración Inicial de todos los días.
Lectura Bíblica. Del santo Evangelio según san Lucas (1, 39-45).
En aquellos días, María se levantó y puso en camino de prisa hacia la montaña, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Aconteció que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y, levantando la voz exclamó:
« ¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Pues, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá». Palabra del Señor.
Reflexión.
La disponibilidad de la Virgen María para el servicio, se manifiesta en la visita a su prima Isabel estando ella misma encinta, es una clara invitación para que en medio de nuestras familias vivamos la fe poniendo por obras la caridad, estando atentos a las necesidades de los otros y de manera especial que tengamos el tiempo como familia para compartir la mesa y la oración.
Invocaciones.
Pidamos las gracias y bendiciones que deseamos obtener.
R: Te lo pedimos Señor
1.- Para que nuestras familias vivan guiadas por el respeto y el amor, dando frutos de caridad. Roguemos al Señor.
2.- Para que El Señor bendiga y acompañe a nuestros familiares y amigos que están fuera de Venezuela. Roguemos al Señor.
3.- Para que en nuestras familias se den los espacios de oración y meditación de la Palabra de Dios y se viva la esencia de ser una iglesia domestica. Roguemos al Señor.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
Oración final para todos los días.

Tercer Día. Oremos por los Niños.
Oración inicial para todos los días.
Lectura Bíblica. Del santo Evangelio según san Lucas (2, 1-7)
.
Por aquellos días salió un decreto del emperador Augusto, por el que se debía proceder a un censo en todo el imperio. Este fue el primer censo, siendo Quirino gobernador de Siria. Todos, pues, empezaron a moverse para ser registrados cada uno en su ciudad natal. José también, que estaba en Galilea, en la ciudad de Nazaret, subió a Judea, a la ciudad de David, llamada Belén, porque era descendiente de David; allí se inscribió con María, su esposa, que estaba embarazada. Mientras estaban en Belén, llegó para María el momento del parto y dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, pues no había lugar para ellos en la posada. Palabra del Señor
Reflexión.
Luego de su nacimiento, la Virgen María y San José, hacen todo lo humanamente posible para que el niño Jesús reciba el cuidado, la protección y las atenciones que necesita. Esa debe ser siempre la misión de la familia, de la sociedad y de las instituciones; garantizar que los niños de desarrollen y vivan en un mundo más cálido y humano.
Invocaciones.
Pidamos las gracias y bendiciones que deseamos obtener.
R: Te lo pedimos Señor
1.- Para que los niños vivan y se desarrollen en un mundo lleno de amor y
auténticos valores cristianos. Roguemos al Señor.
2.- Para que se le garanticen a los niños sus derechos y una infancia sana, con todos los beneficios que les permitan un crecimiento pleno y feliz. Roguemos al Señor.
3.- Para que los niños imiten a Jesús en su humildad y paciencia y sean dóciles a las enseñanzas de sus padres. Roguemos al señor.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
Oración final para todos los días.

Cuarto Día. Oremos por los Jóvenes.
Oración inicial para todos los días.
Lectura Bíblica. Del santo Evangelio según san Lucas (2, 41-47).
Los padres de Jesús iban todos los años a Jerusalén para la fiesta de la Pascua. Cuando Jesús cumplió los doce años, subió también con ellos a la fiesta, pues así había de ser. Al terminar los días de la fiesta regresaron, pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que sus padres lo supieran. Seguros de que estaba con la caravana de vuelta, caminaron todo un día. Después se pusieron a buscarlo entre sus parientes y conocidos. Como no lo encontraran, volvieron a Jerusalén en su búsqueda. Al tercer día lo hallaron en el Templo, sentado en medio de los maestros de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían quedaban asombrados de su inteligencia y de sus respuestas. Palabra del Señor
Reflexión.
El amor y la preocupación por los jóvenes es una de las opciones principales de la familia y de la Iglesia, en manos de nuestros jóvenes está el presente y el futuro de los valores de la vida familiar y su continuidad, así como de la evangelización que permita enriquecer a la iglesia con diversas vocaciones.
Invocaciones.
Pidamos las gracias y bendiciones que deseamos obtener.
R: Te lo pedimos Señor
1.- Para que los jóvenes valoren su vida como un regalo de Dios, que los invita a vivir en plenitud la gracia del tesoro de la juventud. Roguemos al Señor.
2.- Para que Jesucristo sea para los jóvenes un auténtico modelo de santidad, servicio y entrega. Roguemos al Señor.
3.- Para que en medio de los jóvenes el Señor suscite nuevas y santas vocaciones a la vida sacerdotal, religiosa y consagrada. Roguemos al señor.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
Oración final para todos los días.

Quinto Día. Oremos por los Ancianos.
Oración inicial para todos los días.
Lectura Bíblica. Del santo Evangelio según san Lucas (2, 25-37).
Había entonces en Jerusalén un hombre muy piadoso y cumplidor a los ojos de Dios, llamado Simeón. Este hombre esperaba el día en que Dios atendiera a Israel, y el Espíritu Santo estaba con él. Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no moriría antes de haber visto al Mesías del Señor. El Espíritu también lo llevó al Templo en aquel momento.
Como los padres traían al niño Jesús para cumplir con él lo que mandaba la Ley, Simeón lo tomó en sus brazos y bendijo a Dios con estas palabras: Ahora, Señor, ya puedes dejar que tu servidor muera en paz como le has dicho. Porque mis ojos han visto a tu salvador, que has preparado y ofreces a todos los pueblos, luz que se revelará a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel. Su padre y su madre estaban maravillados por todo lo que se decía del niño. Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: Mira, este niño traerá a la gente de Israel ya sea caída o resurrección. Será una señal impugnada en cuanto se manifieste, mientras a ti misma una espada te atravesará el alma. Por este medio, sin embargo, saldrán a la luz los pensamientos íntimos de los hombres.
Había también una profetisa muy anciana, llamada Ana, hija de Fanuel de la tribu de Aser. No había conocido a otro hombre que a su primer marido, muerto después de siete años de matrimonio. Permaneció viuda, y tenía ya ochenta y cuatro años. No se apartaba del Templo, sirviendo día y noche al Señor con ayunos y oraciones. Palabra del Señor
Reflexión.
Nuestros ancianos, nuestros abuelos, los adultos mayores, los viejitos de la casa, ellos son un cúmulo de sabiduría y experiencia, son garantes de la fe y
deben ser tratados siempre con respeto y ubicarlos en lo más alto, con toda su dignidad, como personas que representan un valor para la familia y la sociedad.
Que Dios nos permita la gracia de tenerlos y tratarlos siempre con amor y el mayor de los respetos.
Invocaciones.
Pidamos las gracias y bendiciones que deseamos obtener.
R: Te lo pedimos Señor
1.- Para que se respeten y valoren a nuestros ancianos y adultos mayores y siempre estén rodeados de los mejores afectos. Roguemos al Señor.
2.- Para que los abuelos sean tomados en cuenta en las decisiones familiares y se valoren sus opiniones. Roguemos al Señor.
3.- Para que la sociedad le reconozca a los abuelos el lugar que en justicia les corresponde y sean siempre protegidos garantizándoles los beneficios
indispensables para una vida digna. Roguemos al señor.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria
Oración final para todos los días.

Sexto Día. Oremos por los enfermos.
Oración inicial para todos los días.
Lectura Bíblica. Del santo Evangelio según san Marcos (5, 21-34)
Jesús, entonces, atravesó el lago, y al volver a la otra orilla, una gran muchedumbre se juntó en la playa en torno a él. En eso llegó un oficial de la
sinagoga, llamado Jairo, y al ver a Jesús, se postró a sus pies suplicándole: Mi hija está agonizando; ven e impón tus manos sobre ella para que se mejore y siga viviendo. Jesús se fue con Jairo; estaban en medio de un gran gentío, que lo oprimía. Se encontraba allí una mujer que padecía un derrame de sangre desde hacía doce años. Había sufrido mucho en manos de muchos médicos y se había gastado todo lo que tenía, pero en lugar de mejorar, estaba cada vez peor. Como había oído lo que se decía de Jesús, se acercó por detrás entre la gente y le tocó el manto. La mujer pensaba: Si logro tocar, aunque sólo sea su ropa, sanaré. Al momento cesó su hemorragia y sintió en su cuerpo que estaba sana. Pero Jesús se dio cuenta de que un poder había salido de él, y dándose vuelta en medio del gentío, preguntó: ¿Quién me ha tocado la ropa? Sus discípulos le contestaron: Ya ves cómo te oprime toda esta gente: ¿y preguntas quién te tocó?» Pero él seguía mirando a su alrededor para ver quién le había tocado. Entonces la mujer, que sabía muy bien lo que le había pasado, asustada y temblando, se postró ante él y le contó toda la verdad. Jesús le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda sana de tu enfermedad. Palabra del Señor.
Reflexión.
Nuestro Señor Jesucristo pasó haciendo el bien, sanando y liberando a todos del peso de la enfermedad. Hoy también el Señor sigue sanando y fortaleciendo a todos los que con un corazón humilde y llenos de fe acuden a su encuentro. Que la confianza plena en el plan de Dios nos lleve a vivir el Hágase tu Voluntad que recitamos en el Padre Nuestro.
Invocaciones.
Pidamos las gracias y bendiciones que deseamos obtener.
R: Te lo pedimos Señor
1.- Para que el Señor derrame el don maravilloso de la Salud en todos los enfermos y se fortalezcan espiritual y físicamente. Roguemos al Señor.
2.- Para que el Señor bendiga y proteja a todos los que trabajan en el área de la salud y ellos atiendan siempre a los enfermos con caridad y misericordia. Roguemos al Señor.
3.- Para que la ciencia contribuya con sus investigaciones al bienestar de la humanidad y el servicio de salud se brinde en igualdad de condiciones para todos. Roguemos al señor.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
Oración final para todos los días.

Séptimo Día. Oremos por las Vocaciones Sacerdotales, Religiosas y a la Vida Consagrada.
Oración inicial para todos los días.
Lectura Bíblica. Del santo Evangelio según san Marcos (5, 21-34)
Mientras Jesús pasaba por la orilla del mar de Galilea, vió a Simón y a su hermano Andrés que echaban las redes en el mar, pues eran pescadores. Jesús les dijo: Síganme y yo los haré pescadores de hombres. Y de inmediato dejaron sus redes y le siguieron. Un poco más allá Jesús vió a Santiago, hijo de Zebedeo, con su hermano Juan, que estaban en su barca arreglando las redes. Jesús también los llamó, y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los ayudantes, lo siguieron. Palabra del Señor
Reflexión.
Hoy sigue resonando la voz del Señor que invita a seguirle, de una manera particular llama a los jóvenes a reflexionar en la opción del servicio en la vida sacerdotal, religiosa y consagrada. Dejemos entrar esta maravillosa invitación en nuestras familias y que se despierten nuevas y santas vocaciones.
Invocaciones.
Pidamos las gracias y bendiciones que deseamos obtener.
R: Te lo pedimos Señor
1.- Para que el Señor le conceda a la Iglesia venezolana abundantes vocaciones a la vida sacerdotal, religiosa y consagrada. Roguemos al Señor.
2.- Para que el Señor fortalezca la vocación de todos los seminaristas y religiosos. Roguemos al Señor.
3.- Para que el Señor le regale a la iglesia muchas y santas vocaciones misioneras que prediquen con valentía la Palabra de Dios. Roguemos al señor.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
Oración Final.

Octavo Día. Oremos por Venezuela.
Oración inicial para todos los días.
Lectura Bíblica. Del santo Evangelio según san Juan (2, 1-11)
Tres días más tarde se celebraba una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. También fue invitado Jesús a la boda con sus discípulos.
Sucedió que se terminó el vino preparado para la boda, y se quedaron sin vino. Entonces la madre de Jesús le dijo: No tienen vino. Jesús le respondió: Mujer, ¿por qué te metes en mis asuntos? Aún no ha llegado mi hora. Pero su madre dijo a los sirvientes: Hagan lo que él les diga. Había allí seis recipientes de piedra, de los que usan los judíos para sus purificaciones, de unos cien litros de capacidad cada uno. Jesús dijo: Llenen de agua esos recipientes. Y los llenaron hasta el borde. Saquen ahora, les dijo, y llévenle al mayordomo. Y ellos se lo llevaron.
Después de probar el agua convertida en vino, el mayordomo llamó al novio, pues no sabía de dónde provenía, a pesar de que lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua. Y le dijo: Todo el mundo sirve al principio el vino mejor, y cuando ya todos han bebido bastante, les dan el de menos calidad; pero tú has dejado el mejor vino para el final. Esta señal milagrosa fue la primera, y Jesús la hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él. Palabra del Señor
Reflexión.
Nuestra amada Venezuela está consagrada al Santísimo Sacramento del Altar y a Nuestra Señora de Coromoto, sabemos que nuestra Madre del cielo
le pedirá a su hijo que restaure cada rincón de nuestra patria y la llene hasta el borde con el vino nuevo de la gracia, del perdón, la reconciliación, la paz, la libertad, la justica y la prosperidad a esta Tierra de Gracia, que quiere renovar su fe y brillar con júbilo de fiesta.
Invocaciones.
Pidamos las gracias y bendiciones que deseamos obtener.
R: Te lo pedimos Señor
1.- Para que el Señor nos conceda volver a ser una nación libre y prospera, que viva en plenitud su fe. Roguemos al Señor.
2.- Para que el Señor perdone las faltas que como nación consagrada a Él hemos cometido y nos muestre la salvación. Roguemos al Señor.
3.- Para que el Señor haga renacer en cada rincón de nuestra Venezuela auténticos valores cristianos y ciudadanos. Roguemos al señor.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria
Oración final para todos los días.

Noveno Día. Oremos por Nuestra Parroquia.
Oración inicial para todos los días.
Lectura Bíblica. De los Hechos de los Apóstoles (2, 1-12)
Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido, como el de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde estaban, y aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y fueron posándose sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía que se expresaran. Estaban de paso en Jerusalén judíos piadosos, llegados de todas las naciones que hay bajo el cielo. Y entre el gentío que acudió al oír aquel ruido, cada uno los oía hablar en su propia lengua. Todos quedaron muy desconcertados y se decían, llenos de estupor y admiración: «Pero éstos ¿no son todos galileos? ¡Y miren cómo hablan! Cada uno de nosotros les oímos en nuestra propia lengua nativa. Entre nosotros hay partos, medos y elamitas, habitantes de Mesopotamia, Judea, Capadocia, del Ponto y Asia, de Frigia, Panfilia, Egipto y de la parte de Libia que limita con Cirene. Hay forasteros que vienen de Roma, unos judíos y otros extranjeros, que aceptaron sus creencias, cretenses y árabes. Y todos les oímos hablar en nuestras propias lenguas las
maravillas de Dios. Todos estaban asombrados y perplejos, y se preguntaban unos a otros qué querría significar todo aquello. Palabra de Dios.
Reflexión.
Pentecostés es el nacimiento de la Iglesia, que estando confrmada por diversidad de dones y carismas quiere vivir en la unidad que proviene de Dios, por eso como parroquia queremos pedir al Señor que nos mantenga siempre unidos con movimientos y grupos de apostolado que ayuden en la construcción del Reino de los cielos en la iglesia particular que peregrina en Caracas.
Invocaciones.
Pidamos las gracias y bendiciones que deseamos obtener.
R: Te lo pedimos Señor
1.- Para que el Señor nos conceda ser una parroquia misionera que trabaje
haciendo vida el Evangelio. Roguemos al Señor.
2.- Para que como parroquia vivamos nuestra devoción a la Madre del Redentor siendo siempre solidarios con nuestros hermanos más necesitados. Roguemos al Señor.
3.- Para que el Señor nos conceda las gracias de construir un templo parroquial para su gloria y alabanza y el bien de todos los feligreses. Roguemos al señor.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria. La Salve.
Oración final para todos los días.